A la chingada la muerte. A la chingada la vida que se vive para cumplir los compromisos de los otros. A la chingada la prisa. A la chingada esta sensación de perder todo este tiempo que tardo en digerir esas mil palabras absurdas que tuve que aprender. A la chingada.
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Sólo para recordarle a la compañera familia ciertas palabras estoicas de Henry Miller:
"un mundo sin esperanza. Pero nada de desesperarse" (Trópico de Cáncer)
Que tenga suertecia, famila; y espero verla pronto ;)