Obra de Käthe Kollwitz
Ojalá que ganen los buenos. Los que se despojan cada día de algo para llegar a la muerte limpios y ligeros. Los francamente imperfectos. Que por una vez ganen los buenos, aunque sea el mundo al revés y en el cine les toque perder. Que no les venza la ramplonería, la desidia, la prepotencia, la avaricia. Que no se compren las corbatas ni se traguen las mentiras. Que no pueda el miedo con los buenos. Y si en un momento de debilidad se ponen en venta, que no le den a nadie la hipoteca. Que nada pueda con sus ganas de seguir amando la vida después de todo, a pesar de todo.
Que ganen los buenos mañana por lo menos. Aquellos que pueden reír y llorar al mismo tiempo. Los que negocian con su ego para hacerlo cada día más pequeño. Los que alquimizan su ira en la creatividad y así se burlan del veneno. Que por favor ganen los buenos, que no los reviente el dolor propio ni el ajeno. Que no me los maten de hambre, que no me los rasguen por dentro. Ése es mi deseo, que ganen los buenos mañana por lo menos.

que bonito es verte tan ligera. Tu lirismo convence de tu deséo: hoy ganaste a mis malos (!)
Uoooo me encantó! Yo también deseo que ganen los buenos!
Lindo, como tu. El mejor manifiesto, mejor que los manidos discursos. Yo que tu se lo prestaría a Obama, jiji.
Te quiero
Si mi Musa Difusa, que ganen los buenos...
Queridísima NoeNoe, ayer corté una rama y clareó mejor por la ventana.
Que la vida te conceda el rodearte de buenos, pues como dijo San Agustín, "La medida del amor es amar sin medida"
Recibe un fuerte abrazo y un beso cariñoso de la madre de Adriana
Desde el corazón, Angeles