Willem de Kooning

Cuando quisimos darnos cuenta ya habíamos atravesado la dura superficie de la tierra. Alcanzamos las aguas subterráneas como quien reencuentra un paraíso. Con curiosidad nos sumergimos en nuestras secretas verdades y hallamos inesperados parajes de risa y levedad. Gritamos para celebrar la vida, volviendo al mundo con energía renovada.